Curso de Cata Cannábica Vol. II

Tras conocer algunos de los conceptos generales sobre el significado de “cata” y establecer unas premisas básicas en relación con la necesidad de unificar criterios a la hora de realizar un análisis organoléptico serio en cannabis narcótico, vamos a introducirnos en el fascinante mundo de la cata cannábica a nivel sensorial, sin temor a decir que probablemente nos encontremos ante el producto vegetal de consumo humanos con la mayor gama de matices para cada uno de los sentidos. Será nuestra tarea identificarlos y clasificarlos.

El proceso de cata sensorial en el cannabis narcótico es similar en lo básico al de otros productos vegetales o animales. Como su denominación – “sensorial”-  indica, se trata de percibir con cada uno de los cinco sentidos las sensaciones que nos produce su consumo, por lo tanto  a nivel visual, auditivo, táctil, gustativo y olfativo. Sin embargo, en el caso del cannabis existen otras sensaciones susceptibles de ser tenidas en cuenta, como su nivel de expectoración y broncodilatación. Existen incluso otras sensaciones más sutiles, que sin llegar a clasificarse como psicoactivas, si podrían entrar en la categoría de psicosomáticas, como la sensación de tensión en la nuca o en los músculos faciales (típica sonrisa del fumador), salivación o sequedad de boca e hinchazón de los ojos. Por último, existen otras puramente físicas, como el hormigueo en piernas y brazos, la taquicardia o la astenia repentina. El buen catador deberá tipificar el máximo de sensaciones percibidas, para lo cual ha de seguir una metodología de cata en la que se varíe lo mínimo posible  la forma y manera de realizarla de manera que se puedan reproducir e identificar.

La Cata Sensorial y el Lenguaje

cata cannábicaSi para percibir conscientemente algunas de las sensaciones que se producen a lo largo del proceso de cata de cannabis narcótico ya es necesario un cierto entrenamiento, el problema se agranda al intentar tipificarlas y expresarlas de manera que cualquiera pueda hacerse una idea lo más aproximada posible de cuales serán esas sensaciones simplemente leyendo la descripción de la cata. Estamos hablando de la expresión o terminología a utilizar para describir lo que sentimos con cada uno de nuestros sentidos así como otras posibles sensaciones susceptibles de ser apreciadas a lo largo de proceso de cata.

Como decíamos, quizá este sea una de las cuestiones más complicadas a la hora de realizar una cata “normalizada”, pues en algunos casos resulta realmente difícil transmitir sensaciones donde forzosamente puede entrar un componente subjetivo. La terminología deber ser precisa y densa al tiempo que comedida, pues de otra manera el ejercicio de la cata podría llegar a convertirse en una expresión “cuasi” lírica y los maestros parecerían más gurús oscurantistas que diáfanos enseñantes. Si tenemos en cuenta que una creencia se convierte en ciencia cuando se puede medir y expresar con números, y a pesar de que hoy por hoy distamos bastante de esto a causa de diferentes motivos entre los que se encuentra el hecho de que el comercio con cannabis narcótico es ilegal, quizá sea un buen momento para intentar acercarnos lo más posible al concepto de que su consumo por adultos responsables es perfectamente aceptable a nivel social, y que por lo tanto, es sensible a su tipificación organoléptica y psicoactiva.

Por todo lo anterior, a lo largo de la serie incluiremos los glosarios necesarios que hasta ahora hemos compendiado para la tipificación, expresión y terminología de la cata cannábica cuando sea necesario. Estos glosarios pueden aparecer incompletos a causa de diferentes motivos, por lo que rogamos al Lector comunique al mail info@airambarcelona.com  cualquier cuestión que se le presente al respecto.

El Imperio de los Sentidos

sentidos básicosPara comenzar, vamos a diferenciar entre lo que denominamos “sentidos básicos”, es decir, aquellos que interpretan una sensación de forma directa e inequívoca, de otros que podríamos categorizar de otros “secundarios” e incluso de un tercer tipo o “complementarios”. Esta clasificación atiende a parámetros íntimamente ligados a la forma de consumo más habitual, es decir, combustionado.

 Por supuesto, la clasificación sensorial en la cata de cannabis narcótico difiere de la que se realiza para otros productos como el vino o el queso. Ello es debido entre otras cosas a la gran complejidad química de la especie vegetal que nos ocupa y a los diferentes efectos fisiológicos que produce. Si bien es cierto que para realizar una cata mas analítica, o quizá una “pre-cata”, debería tenerse en cuenta la posibilidad de probar gustativamente el cannabis antes de fumarlo, no vamos a entrar en esta materia que realmente merecería un monográfico completo. Por el contrario, a continuación describiremos cada una de las categorías sensoriales para la cata cannábica:

Sentidos Primarios

Olfato, Gusto y Vista

Sentidos Secundarios

Tacto, Oído

Sensaciones Complementarias

Salivación, Expectoración, Dilatación bronquial, Irritación de las mucosas, Tensión muscular, Tensión ocular

Reacciones Físicas

Taquicardia, Astenia, Apetito, Caída de tensión

Esta clasificación no implica una mayor o menor importancia de un determinado sentido o sensación sobre otra, sino que atiende al nivel imprescindible para realizar una cata cannábica. Por ejemplo, podemos realizar una cata básica sólo mediante la vista el gusto y el olfato, mientras que si escuchamos como suena un cogollo al deshacerse o somos capaces de evaluar el nivel de expectoración que produce al inhalar o exhalar el humo ya estaríamos hablando de catas más profesionales o profundas. Debemos recordar que en ningún caso estamos refiriéndonos a posibles efectos psicoactivos ni a impresiones subjetivas aparentemente físicos derivados de los anteriores, y cuyo estudio se llevará a cabo más adelante en la serie.

Para realizar una cata cannábica de manera correcta es necesario hacerlo en una serie de pasos bien definidos y que se encuentran dentro de un orden. Éste no es aleatorio, sino que viene determinado por las características del producto que vamos a catar y de la forma de hacerlo, pues no es igual ingerir que inhalar nasalmente o bucalmente, así como tampoco lo es fumar en papel o en pipa. Por este motivo, y sin entrar en diatribas sobre “ritualidad” o “parafernalia”, se hace necesaria una metodología de cata que establezca los pasos a seguir y el orden de estos. Este orden lógico se encuentra marcado primero por las acciones que realizamos para confeccionar el cigarrillo o cargar la pipa para la cata y después por las necesarias para ejecutar físicamente la cata.

De esta manera, si nos fijamos, podremos observar que el primer e indispensable paso es la manipulación del cogollo al objeto de picarlo, ya sea a mano, con tijeras o un picador. A lo largo de este proceso también intervienen la vista (si no se es invidente) y el olfato. También el oído es susceptible de ser trabajado en esta fase. Como podemos ver, de forma paradójica son los sentidos clasificados como secundarios (tacto, oído) son los primeros en ser utilizados junto con la vista y el olfato, mientras que el gusto, siendo primario, queda relegado a un segundo paso, el de la combustión. La aparente incongruencia en la clasificación no es tal, pues los únicos sentidos realmente imprescindibles para realizar una cata básica son el gusto y el olfato. El resto de los sentidos amplían la profundidad de análisis en el proceso de cata, pero pueden ser obviados en determinadas situaciones. En la metodología de cata que expondremos más adelante se considerarán todos los sentidos referenciados pero estableceremos tres niveles de cata atendiendo a la complejidad o simplicidad del uso de cada uno de ellos, de forma que hablaremos de cata básica, semiprofesional y profesional.

La cata básica es aquella en la que el objetivo es simplemente determinar si la hierba es o no de nuestro agrado sin atender en demasía a factores como su presencia o su tacto. Se puede profundizar más o menos en los matices gustativos, pero usualmente se suelen limitar a los sabores primarios, ácido, amargo, dulce y salado. La cata semiprofesional se adentra en aspectos como la presentación y textura de la muestra, su aroma antes y después de la combustión, la distinción de matices frutales y la identificación repetitiva de olores y sabores. También se ocupa de efectos como la salivación o la expectoración. Por último, la cata profesional es en la que se llegan a detectar los excesos de nutrientes o la presencia de insecticidas en la muestra, determinar si la planta fue cosechada en el momento óptimo y si el secado y el curado se realizó de manera correcta. El catador profesional deberá con el tiempo y la experiencia ser capaz de identificar variedades, líneas puras y componentes de hibridación, acumulando datos de toda la gama olfativa y gustativa. Dependiendo de la sensibilidad del catador se podrán apreciar también otras sensaciones complementarias y físicas. Cuanto más completas sean las anotaciones o expresión de la cata, mas fácil será su posterior interpretación por el resto de las personas, entendidas o no.

Dentro de un Orden

Bien,  vamos ahora a recapitular aprovechando para establecer un orden concreto en los pasos previos a la cata en combustión. Como ya hemos dicho, lo primero que hacemos es extraer el cogollo o la muestra de su contenedor. En este momento tenemos diferentes opciones dependiendo del nivel de cata que estemos realizando:

  • Cata Básica – Análisis Táctil Superficial
  • Cata Semiprofesional – Análisis Táctil
  • Cata Profesional – Análisis Táctil y Auditivo

A continuación pasamos a la vista:

  • Cata Básica – Análisis Visual Superficial
  • Cata Semiprofesional – Análisis Visual Profundo
  • Cata Profesional – Análisis Visual Externo y con Microscopio

Seguimos con el olfato:

  • Cata Básica – Análisis Olfativo Básico
  • Cata Semiprofesional – Análisis Olfativo con identificación de aromas
  • Cata Profesional – Análisis Olfativo Profundo con identificaciónampliada de aromas, propios y adquiridos

Por último, antes de preparar el cigarrillo o pipa de cata, deberemos homogeneizar, picar la muestra. En este momento, dependiendo de nuevo del nivel de cata podemos:

  • Cata Básica – Picado con picador o tijeras
  • Cata Semiprofesional – Picado con tijeras o Manual con análisis olfativo posterior
  • Cata Profesional – Picado Manual con análisis táctil y olfativo posterior con identificación de cambios.

El siguiente paso sería la confección del cigarro o pipa de cata, pero considerando este acto con entidad propia, se estudiará más adelante. En el próximo capítulo entraremos en profundidad en el análisis y la metodología de apreciación para cada uno de los sentidos expuestos más arriba, dependiendo como siempre del nivel de cata que deseemos realizar.

Recuerda que puedes acceder a todas las publicaciones de esta série Curso de Cata Cannábica Vol.1 y si tienes cualquier duda o comentario puedes hacerlo a traves del perfil de twitter o facebook de AIRAM.

¡Hasta el próximo capítulo!

AIRAM the natural alternative   La maria club

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One Comment on “Curso de Cata Cannábica Vol. II”

  1. […] el capítulo anterior dejamos establecido un orden para realizar cada una de las acciones del proceso de cata, atendiendo […]


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